
Rostro Efímero — Escultura 3D e Instalación Interactiva
Instalación interactiva para el festival Topatopia 2024: una escultura de 200 vértices y más de 600 metros de hilo que transforma una tela elástica en un rostro vivo y reactivo a la percusión.
En esta instalación interactiva, cada vértice de la escultura 3D es un hilo que tira de una tela elástica, transformándola poco a poco hasta dar forma a un rostro. Más de 600 metros de hilo y 200 vértices se unen en esta obra creada para el festival Topatopia 2024.
Topología elástica y tensión espacial
La obra nace del diálogo entre el cálculo digital y la resistencia física de los materiales. Una tela elástica monumental se suspende en el espacio exterior, anclada a una estructura perimetral. Desde cada uno de sus más de 200 vértices tridimensionales calculados por ordenador, un hilo independiente recorre el espacio hasta poleas de tensión mecánica.
A medida que cada hilo ejerce tracción sobre la membrana, el plano bidimensional se rompe, levantando cuencas oculares, pómulos, nariz y labios en un relieve tangible. La luz, el viento y la gravedad participan activamente en la escultura, generando una presencia volumétrica que desafía la frontera entre lo virtual y lo corpóreo.
Videomapping milimétrico y reactividad acústica
Al caer la noche, un sistema de proyección calibrado traza sobre la tela deformada la malla poligonal que la originó. La animación no es una simple proyección plana: mapea con exactitud los puntos de anclaje de cada hilo, revelando el esqueleto geométrico del rostro y dotándolo de mirada y respiración.
La interacción cobra vida mediante instrumentos de percusión acústica instalados frente a la escultura. Cuando los asistentes tocan los tambores, los impulsos sonoros se traducen en tiempo real en ondas de luz, microexpresiones, dilataciones de la mirada y vibraciones en la geometría digital, convirtiendo la contemplación pasiva en una experiencia colectiva de ritmo y luz.
Complicidad y construcción comunitaria
Levantar una estructura aérea de esta complejidad técnica en medio de la naturaleza fue una proeza colectiva. Más de 600 metros de cuerda tuvieron que ser medidos, tensados, nivelados y probados ante las condiciones meteorológicas del País Vasco francés.
Gracias infinitas al talentoso equipo de Topatopia por haber hecho esto posible con su colaboración, dedicación y complicidad incondicional. Y a Meli Rose (@melirosetuc), por su complicidad incondicional, su mirada aguda y su incansable trabajo codo a codo en cada fase de este proyecto.
Créditos del proyecto
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Topatopia Festibala
Producción, espacio y coproducción comunitaria
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Meli Rose
Complicidad incondicional, montaje y producción
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Carlos Adrián Serna
Dirección artística, escultura computacional, videomapping e interactividad